El 14 de setiembre de 1957 con trescientos sesenta colones en la bolsa me independice. Trabajaba con el profesor de sastrería, el mejor cortador en ese tiempo, el señor Mario Badilla en Barrio los Angeles en San Jose y el 14 de diciembre de ese mismo año contraje matrimonio con la educadora Xinia Quiros Roldan, desde el primer día en que nos casamos, nos pusimos a hacer planes para el futuro. Yo había visualizado perfectamente el éxito de la sastrería, porque como estuve con papa aprendiendo, recogí lo bueno y deseche lo malo de su negocio. Mi padre tuvo la visión de enviarme a aprender diferentes confecciones en varios talleres. El éxito de nosotros en parte a la buena comprensión y disposición de Xinia, de la sastrería pasamos a establecer la tienda y la venta de electrodomésticos, lo cual nos ayudo a crecer. En la unión de pareja es más factible establecer metas, se fijan objetivos, se forja la disciplina de trabajo y se logra más fácil el éxito.